Hay algo que los ricos no pueden comprar y que nos pone a su mismo nivel.
O incluso uno muy superior.
Mira, aquí en Alhaurín de la Torre, tenemos el famoso colegio privado El Pinar.
Yo, cuando paso y veo a los padres dejando a los niños, casi todo lo que llega son BMW, Mercedes…
Cochacos de 50.000€ y gente muy arreglada.
Pero luego, salen pitando con prisas, dando volantazos, colándose en cedas al paso…
Van estresados corriendo, pero en un coche más caro.
Y luego, por el otro lado, me viene una pareja a la oficina para decirme que, un simple miércoles al mediodía, han decidido comer en Ronda.
Han cogido su coche, han ido tranquilamente disfrutando de la carretera… Y han almorzado a 40 km de distancia porque les apetecía.
La verdad, ¿qué quieres que te diga?, a mí quien me da envidia es esa pareja.
El del Audi que va sudando porque si llega un minuto tarde su jefe le echa un puteo… No me da ninguna envidia.
En todo caso, me da pena.
Y puedes no estar de acuerdo, claro está, pero es mi forma de ver las cosas y hay que respetarlas.
Para mí, no tiene valor poseer 500.000€ en el banco si luego no hay tiempo para la familia y solo pasan 2 horas «disfrutando» de ese coche y casa tan bonitas.
Además, con un equilibrio tan frágil que, si los echan, tienen que vender ese coche y esa casa porque no pueden seguir pagándola.
(Y sí, conozco un caso real de dos médicos ganando 10k al mes con mucha apariencia de ricos que no tenían dinero para cambiarle las ruedas al coche).
Para mí, el que tiene riqueza es quien tiene el dinero y el tiempo para hacer con ello lo que le dé la gana.
Quien me da envidia es quien ya tiene su casa en propiedad desde hace 20 años.
Con dinero suficiente para vivir sin lujos, pero sin faltarle de nada.
Con tiempo para ver a los nietos.
Con tiempo para bajar al supermercado 3 veces al día.
Con tiempo para ir a la peluquería, reunirse con los amigos, desayunar en el bar de abajo…
Y luego, encima, darse un viajecito de vez en cuando.
Eso sí es riqueza.
Y una cosa está clara, el dinero se puede generar de muchas maneras.
Pero el tiempo es finito. Puedes alargarlo un poco más si llevas una buena vida, comes bien, haces ejercicio…
Y tienes la suerte de que no te toque una enfermedad chunga.
Pero quitando eso… No puedes ir a un banco y pedir que te den 20 años más.
Así que tú decides lo que hacer con él.
Si crees que ahora no es tiempo de viajar, de salir, de disfrutar de todo lo que tienes y crees que el año que viene será mejor.
Pues nada, está bien.
¿Pero y si el año que viene tienes más achaques?
¿Y si el año que viene nos llega otra pandemia, otra guerra más o cualquier cosa que no controlamos?
¿Y si siguen subiendo los precios? (esto es seguro, siempre sube todo cada año).
Obviamente, con cabeza.
No digo que saques todo el dinero y te lo fundas en dos días para disfrutar la vida loca.
Hay que ser responsable.
Pero tampoco podemos estar siempre esperando al momento perfecto, porque nunca llegará.
Siempre habrá algo.
Siempre ocurrirá algo.
Al universo le importamos un mojón y no va a crearnos un momento ideal porque somos superimportantes.
O esos momentos nos los creamos nosotros y hacemos que ocurran, o nadie lo hará.
Así que nada, a mi modo de ver hay dos opciones.
Puedes seguir esperando a todo.
O puedes poner de tu parte y hacer que ocurra.
Si eres de los primeros, solo desearte suerte.
Y si eres de los segundos, aquí tienes este pedazo de viaje a Budapest, Viena y Praga.
Para que disfrutes de tres ciudades repartidas entre tres países diferentes con prácticamente todo cubierto.
Así podrás enseñar unas pedazos de fotos a tu familia y recordar con un lagrimón lo bien que te lo pasaste durante 8 días…
VIAJE A BUDAPEST, VIENA Y PRAGA.
¡Pasa un gran día!
PD: Mañana jueves se acaba el precio reducido. Luego subirá a su precio normal.