Un pequeño pueblo de los Pirineos está dando que hablar. Se ha convertido en un buen destino para los amantes del misterio. Se llama Tor, solo tiene 13 casas y allí murió gente. Aunque hace ya muchos años. En 1995 fue asesinado Josep Montané “Sansa”, de unos 70 años. Su cuerpo apareció en estado de descomposición, con un cable eléctrico alrededor del cuello. Pero no fue la única, antes hubo 2 muertes violentas, y todo en un periodo de 15 años. Teniendo en cuenta que es una aldea minúscula perdida en la montaña... esa proporción no es buena. Es más, el crimen sigue sin resolverse, pero se dice que fue un ajuste de cuentas. Era una zona muy propensa al contrabando y no ayudó un negocio turbio con una estación de esquí cercana. A saber lo que pasó allí... De esta noticia se hizo eco un periodista, Carles Porta. Hizo un reportaje en 1997, escribió un libro en 2005 y hasta dio voz a un pódcast en 2018. Todo eso ha atraído mucho turismo a la zona. Gente intrigada por esas muertes en un lugar tan remoto. Además, su estética es ideal: Casas de piedra abandonadas en medio de la montaña, bosques sombríos, carreteras estrechas, poca gente... Algunos negocios locales como una pequeña posada y un hostal, viven de este turismo. Pero otros están hartos de que su tranquilo pueblo se haya convertido en una feria y que la gente tenga poco respeto por lo que sucedió. Hasta hay quejas de turistas que llegan allí disfrazados de muertos. Supongo que, para ellos, todo vale para hacerse una foto y meterse en el ambiente... En mi subjetiva opinión, me parece bien que el turismo les haya dado vida,
Un pequeño pueblo de los Pirineos está dando que hablar.
Se ha convertido en un buen destino para los amantes del misterio.
Se llama Tor, solo tiene 13 casas y allí murió gente. Aunque hace ya muchos años.
En 1995 fue asesinado Josep Montané “Sansa”, de unos 70 años.
Su cuerpo apareció en estado de descomposición, con un cable eléctrico alrededor del cuello.
Pero no fue la única, antes hubo 2 muertes violentas, y todo en un periodo de 15 años.
Teniendo en cuenta que es una aldea minúscula perdida en la montaña… esa proporción no es buena.
Es más, el crimen sigue sin resolverse, pero se dice que fue un ajuste de cuentas.
Era una zona muy propensa al contrabando y no ayudó un negocio turbio con una estación de esquí cercana.
A saber lo que pasó allí…
De esta noticia se hizo eco un periodista, Carles Porta.
Hizo un reportaje en 1997, escribió un libro en 2005 y hasta dio voz a un pódcast en 2018.
Todo eso ha atraído mucho turismo a la zona.
Gente intrigada por esas muertes en un lugar tan remoto.
Además, su estética es ideal:
Casas de piedra abandonadas en medio de la montaña, bosques sombríos, carreteras estrechas, poca gente…
Algunos negocios locales como una pequeña posada y un hostal, viven de este turismo.
Pero otros están hartos de que su tranquilo pueblo se haya convertido en una feria y que la gente tenga poco respeto por lo que sucedió.
Hasta hay quejas de turistas que llegan allí disfrazados de muertos.
Supongo que, para ellos, todo vale para hacerse una foto y meterse en el ambiente…
En mi subjetiva opinión, me parece bien que el turismo les haya dado vida, pero siempre con humildad y respeto hacia los vecinos.
Allí murió gente y no se encarceló al responsable o a los responsables.
Así que puede haber familiares o amigos dolidos que todavía no han puesto punto y final a esa triste historia.
Vamos, a mí me llevarían los demonios si veo a un estúpido disfrazado de un familiar mío que murió asesinado.
Por nuestra parte, no vamos a sacar una escapada para visitar ese pueblo.
Pero sí tenemos otras cosas más alegres y divertidas.
Porque cantar, reír, escuchar villancos aflamencados… es otra cosa bien distinta.
Por eso, si quieres pasarlo bien, puedes venirte a la Zambomba de Jerez.
Nos vamos en el Puente de la Constitución, del 6 al 8 de diciembre.
Y además, a un buen hotel de 4 estrellas.
Lo dicho, todo lo contrario al misterio.
Aquí solo hay gente divertida, alegre y con ganas de pasarlo bien.
Que como se dice mucho:
La vida son dos días y hay que disfrutarla.
VIAJE A LA ZAMBOMBA DE JEREZ.
¡Pasa un gran día!
PD: 285€ por estar 3 días con todo cubierto y hasta zambomba privada en restaurante con licores, pestiños, mantecados… Es muy buen precio para un gran plan.