Podrías pensar que un hotel de 4 estrellas debería ser igual en Málaga que en Santander.
Vamos, que debería ser igual en toda España.
Vale que no comparemos entre países.
Pero, al menos, la lógica nos podría decir que en todo nuestro territorio deberían ser iguales.
Sin embargo, la realidad es diferente.
Las estrellas de los hoteles dependen de cada comunidad autónoma.
Cada uno pone un tamaño de habitación, servicios en el baño, conexión a internet…
Por ponerte un ejemplo, para que un hotel tenga 3* en Cantabria o Galicia tiene que tener secador de pelo.
Mientras que en Canarias solo se exige en categorías superiores.
De todas formas, aunque seguro ya lo sabrás por propia experiencia, puedes haber dormido en un hotel de 2* mejor que en uno de 4*.
Es más, recuerdo una de las primeras veces que fui con mi mujer a un hotel en Granada, en el centro, que era de 2* y nos encantó.
Y luego fuimos a uno de 5* en Tenerife en el que las paredes estaban desconchadas y el colchón chirriaba como una puerta de una película de miedo.
Así que mi recomendación es que las estrellas las cojas «con pinzas», pero sí mires antes las opiniones en Booking.
Suele ser más fiable que Google porque, al contratar directamente el hotel por su plataforma, luego piden una opinión.
Son un poco pesados y te lo recuerdan durante un mes, pero consiguen que la gente que de verdad se ha hospedado deje una reseña.
Por ejemplo, el hotel Spa Villa de Mogarraz de 4*, donde nos alojaremos cuando vayamos por Salamanca, tiene un 7,3/10 en Booking.
No es de lujo, pero está muy bien.
Cuando estemos por allí, visitaremos la propia Mogarraz, Salamanca, el Valle del Jerte…
Y hasta te traerás una caja de cerezas cuando vayamos de visita a una finca de cerezos.
Una escapada muy bonita por estas tierras para que desconectes un poco.
¡Pasa un jueves genial!
PD: Para cualquier reserva, puedes dejar un mensaje por WhatsApp o un email, el lunes 6 en cuanto llegue de vacaciones lo veré e iré contestando.