Si alguna vez has viajado en avión, puede que te hayas fijado en las ventanas.
No es que sean redondas como el tipo ojo de buey de los barcos antiguos, pero tampoco es cuadrada como el de un tren o un autobús.
Es más bien ovalada.
Bien, pues esa forma no es por capricho ni por estética.
Es por seguridad.
Mira, antes de los años 50, los aviones comerciales se fabricaban con ventanas cuadradas.
Pero después de varios accidentes en los que algunos hasta se desintegraron en el aire, se hicieron investigaciones muy minuciosas.
Y ahí los ingenieros se dieron cuenta de algo: de que el problema eran las ventanas.
Me explico un poco.
Los aviones están presurizados por dentro para que podamos respirar como si estuviéramos en tierra.
Esto es así porque a kilómetros de altura hay menos aire, y por consiguiente, menos presión.
Por lo tanto, toda la estructura del avión tiene que estar preparada para soportar esa diferencia.
Pero claro, las ventanas cuadradas tienen una particularidad que viene de su propia forma: en las esquinas se concentran las tensiones.
Lo que hacía que se rompieran en pleno vuelo y resultase en fatídicos accidentes.
Sin embargo, las ventanas redondas u ovaladas reparten la tensión mejor por toda la superficie, lo que las hace muchísimo más resistentes.
Por eso son las que se usan desde los años 50.
Vamos, que no es nada nuevo y están más que probadas.
Nosotros, en muchos de los viajes internacionales que tenemos, cogemos el avión para ir hasta la ciudad de destino.
Es mucho más cómodo, rápido y seguro.
Puedes ir de Málaga a Zúrich en solo 3 horas.
Vamos, como te eches una buena siesta… te levantas allí directamente jaja.
¿Y por qué deberías coger un vuelo hasta Zúrich?
Pues mira, porque tenemos varios viajes a los mercadillos navideños de esa zona (Alemania, Suiza, la Alsacia francesa…) que a lo mejor te interesan.
Si quieres verlos, los tienes aquí:
LISTADO DE VIAJES PARA LOS MERCADILLOS NAVIDEÑOS.
¡Pasa un gran lunes!
PD: Ahora mismo tenemos 3 salidas para estos mercadillos navideños y 2 de ellas ya están garantizadas. Eso quiere decir que ya se ha llegado al mínimo para darle salida y puede que no tarde demasiado en completarse.