Viajar es un lujo.
Para empezar, no todo el mundo puede hacerlo.
Y además es ocio, es decir, que no es algo imprescindible para vivir.
Sin embargo, sí es algo que alimenta nuestra curiosidad, nos desestresa, nos enriquece…
Es algo que te llena por dentro.
Son experiencias que nadie puede quitarnos; están dentro de nosotros.
Al igual que tampoco las podemos volver a repetir.
No es como ir a comprar un champú al supermercado.
Si siempre compras el mismo, siempre olerá igual.
Sin embargo, aunque repitas varias veces el mismo destino, en cada una te encontrarás con situaciones diferentes, verás rincones nuevos que pasaste por alto, conocerás a gente distinta…
Todo esto viene porque me he acordado de una pareja que en su momento no viajó con nosotros a Madeira.
Y fue porque a uno de ellos le daba miedo volar en avión.
Estaban muy interesados, vinieron a la oficina… Pero al final le pudo ese miedo.
De verdad, no lo juzgo y lo comprendo.
Al igual que yo tengo miedo a otras cosas, sé que hay muchas personas que odian subirse a un avión.
Pero claro, el tenerlo te va a impedir hacer viajes que no harías de otra forma.
O que, si los hicieras, tardarías demasiado tiempo y no saldría a cuenta.
Por ejemplo, ir de aquí a Japón son unas 17 horas en avión.
Te pasas casi un día viajando.
Pero si fueses en coche, tardarías 204 horas (8 días y medio sin descansar) y tendrías que recorrer 15.400 km.
Una paliza no. Un palizón.
Además de cruzar tropecientas fronteras y pasar por lugares desconocidos (para lo bueno y lo malo).
Sin embargo, si quieres afrontarlo, no te recomendaría un viaje de tantas horas directamente.
Por ejemplo, un vuelo Málaga-Madrid es poco más de una hora.
Suficiente para tener una primera toma de contacto, ver cómo funciona todo y acostumbrarte poco a poco.
Luego, cuando consigas superar ese miedo (o al menos, apaciguarlo), serás capaz de visitar medio mundo y llevarte un valor y unas experiencias que difícilmente conseguirías de otra forma.
Como, por ejemplo, lo que te hablaba de viajar a Japón.
Es un país con una gente, una cultura y unos paisajes muy distintos.
Nosotros tenemos dos fechas, una en julio y otra en noviembre.
La salida ya está garantizada, por lo que las plazas pueden agotarse en cualquier momento.
¡Pasa un día estupendo!
PD: Mañana viernes se acaba el plazo para apuntarte al viaje a Córdoba y El Artista con las últimas plazas que nos quedan.