He hablado con varias personas que han hecho algunos cruceros a lo largo de su vida.
Algunos, hasta más de 10… Una barbaridad.
Y entre todos ellos, saco algunas conclusiones que te quería contar:
1º Al principio puede agobiar, pero luego te haces a él.
Como estos barcos suelen ser muy grandes y cuentan con varias cubiertas, piscinas, restaurantes, teatros, tiendas… Puede agobiar al principio.
Pero normalmente, después del primer día, te acostumbras y vas sabiendo dónde está todo.
2º Ilusión cada mañana.
Esa sensación de “Ayer estaba en una ciudad y hoy abro la ventana y estoy en otra», es muy fuerte.
No estás parado en un solo sitio, sino que cada día es distinto, lo que suele provocar un gran sentimiento de ilusión.
3º Comodidad y descanso mental.
El visitar varias ciudades, pero solo tener que deshacer la maleta una vez… es un puntazo.
Esa comodidad, hacer una excursión por aquí, otra por allá… y luego el poder tomarte un coco-loco cuando te dé la gana tumbado al lado de la piscina, te da un descanso mental y una paz enorme.
4º Nostalgia.
Como suelen decir, todo lo bueno se acaba.
El último día puedes tener un sentimiento de no querer volver a la rutina, y sería normal.
Pero eso es lo bueno de los viajes, los valoramos porque tenemos ese contraste con nuestro día a día.
Así que nada, estas son algunas cosas que puedes sentir si haces un crucero.
No sé si antes has hecho uno, o sería tu primera vez.
En cualquier caso, tenemos este por el Mediterráneo que a lo mejor te gusta:
CRUCERO POR EL MEDITERRÁNEO (GRECIA, MYKONOS).
¡Pasa un gran fin de semana!
PD: Este viaje todavía no está actualizado al nuevo formato de la web. Que no te extrañe si lo ves de la forma «antigua».